Juan Andrés y Ruben
Juan Andrés Suárez García y Rubén Alonso Ríos merecen el mejor de nuestros recuerdos y sus familias todo el cariño y el apoyo de los españoles. Ellos y sus compañeros heridos, que espero se recuperen lo antes posible, merecen un agradecimiento infinito por la labor que desarrollan en Afganistán. Los españoles podemos sentirnos muy orgullosos del cambio que el ejército español ha tenido en los últimos 30 años.
Más allá de los debates partidistas e inútiles sobre si hay guerra o no en Afganistán, si nuestra presencia allí se justifica más o menos que la de Irak, es evidente que la lucha contra los talibanes y el estado terrorista que estos pretenden recuperar es una prioridad para los demócratas. No puedo entender cómo, a estas alturas, el BNG, ERC o IU insisten en la retirada de las tropas españolas de Afganistán.
¿No somos miembros de la OTAN? ¿No queremos estar en la cumbre de Washington? ¿No queremos entrar en el G-8? A qué vienen entonces estas posturas tan trasnochadas, propias de una izquierda arcaica que todavía no ha asumido la caída del muro de Berlín. Los pacifismos de salón o los antimilitarismos de corte naif servirán para atraer el voto de los más inmaduros o ingenuos, pero carecen de fundamento en una democracia madura y consolidada como la española.




