Pleno muy ilustrativo
Si alguno de vosotros tuvo la oportunidad de asistir al pleno del viernes coincidirá conmigo en que allà se reflejó la decadencia que arrastra el gobierno de Lores. Una decadencia que se evidencia en el escaso respeto del ejecutivo a las reglas democráticas más básicas. Por ejemplo, cuando Guillerme Vázquez se empeñaba en interpretar los turnos de intervención como le convenÃa, pero en contra del reglamento, como finalmente tuvo que hacerle ver el Secretario del Pleno.
La actitud de Vázquez, que acabó pidiendo una reforma del reglamento, demuestra lo poco que le gusta al gobierno que le pidamos cuentas. Están tan acostumbrados a tener ventaja (por cada intervención de la oposición el gobierno tiene tres) que cuando la situación se iguala con motivo del turno de las preguntas, se desesperan. Un gobierno que hace una buena gestión no tiene miedo a que la oposición le fiscalice. Pero cuando, en lugar de resolver los problemas, el gobierno concentra sus esfuerzos en criticar a la oposición, es el sÃntoma claro de que su única preocupación es mantenerse en el poder.
Delirantes fueron las palabras de Mosquera diciendo que el PP se opone al Puente das Correntes porque quiere que los pontevedreses se mortifiquen con el tráfico. Pero Ricardo Aguilar se encargó de recordarle a Mosquera su larga lista de despropósitos en relación con el tráfico. Otro sÃntoma de putrefacción polÃtica lo protagonizó Raimundo González, el concejal de hacienda, negándose a contestar una pregunta. Con su comportamiento Raimundo está pidiendo volver a la oposición o dejar la polÃtica, porque ha perdido el respeto a los ciudadanos.








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