Sistema electoral
Xosé y Miguel me piden opinión sobre el sistema electoral y otros temas. Es evidente que, como la mayorÃa de los paÃses democráticos, acabaremos reformando nuestro sistema electoral aplicando segundas vueltas, elección directa de Alcaldes y Presidentes, listas abiertas y otras mejoras. Con menos porcentaje del que obtuve yo en las pasadas municipales (44,2%) gobiernan Sarkozy, Brown y otros muchos.
Pero no me quejo, es el sistema que tenemos y aunque ponga muy difÃcil alcanzar la mayorÃa absoluta, trabajo para conseguirlo. Uno de los problemas electorales en España es la poca costumbre de cambiar el sentido del voto. Parece que nos tomamos la polÃtica como el fútbol y por eso, con independencia de los resultados, votamos al de siempre. Supongo que con el tiempo nos pareceremos más al resto de los europeos, que cambian en función de la gestión y las soluciones.
En las últimas elecciones generales el voto nacionalista en el conjunto de España no superó el 7%, cinco puntos menos que en el 2004. Parece, pues, que los votantes corrigen la tendencia. Aún asÃ, su influencia sigue siendo alta por la necesidad de Zapatero. Lo que sà es evidente es que, aunque no coincido con quienes proponen una marcha atrás del estado de las autonomÃas, sà hay que exigir de estas una mejor utilización de los recursos, menos partidismo, menos coches oficiales y privilegios de la clase gobernante y más eficacia en resolver los problemas de los ciudadanos.







