El padrón municipal
En el Pleno del pasado viernes le pregunté a Lores qué valoración hacía de que el paro haya crecido en 2.200 personas (+63%) desde que él fue elegido alcalde por primera vez en junio de 1999. Entonces había 3.612 parados y hoy son 5.818. No esperaba que Lores hiciera autocrítica, pero tampoco que para eludir cualquier responsabilidad justificara un crecimiento del paro tan alto con el aumento de la población.
Según el Instituto Nacional de Estadística la población de Pontevedra ha crecido un 8%, de 74.942 (1999) a 80.749 (2008) ¿Es para sacar pecho? Tampoco. Hay concellos que crecen más (Marín, Poio), similar (Vigo, Sanxenxo) y otros pierden población (Ourense, Ferrol). Sin embargo, en el mismo periodo el paro aumentó un 63%, 55 puntos porcentuales de diferencia. El uso que Lores hace del padrón municipal sonrojaría a cualquier demócrata. Su gabinete de prensa, también conocido como la doble AA (Antón y Anxo), distribuye notas sobre el padrón sin rigor. La última, del 18 de enero, decía que Pontevedra roza los 82.000 habitantes “a mitad de semana”.
Valorar la evolución demográfica por “meses favorables” o “a mitad de semana” es de un rigor sin precedentes. 18 días antes el INE decía que la población era 1.250 habitantes menos. Debe ser que en dos semanas cientos de familias decidieron trasladarse a Pontevedra. A lo mejor eligieron nuestra ciudad por las oportunidades de empleo, para apuntarse al pilla-bici o estrenar los cambios de tráfico del inefable Guillerme Vázquez. Por favor, Lores, un poco más de vergüenza a la hora de hacer propaganda.




