Un lÃder y un plan
El engaño de Quintana a los 700 jubilados, lejos de ser una excepción, retrata la polÃtica clientelar del Vicepresidente con los mayores durante estos años. No es el único colectivo con el que el bipartito actúa de esta manera. Soy de los que no me cuesta reconocer los excesos del fraguismo en sus últimos tiempos. La consecuencia de gobernar muchos años. Pero tampoco se puede negar el gran impulso en infraestructuras que Fraga supuso para Galicia.
En el caso del bipartito, con todo mi respeto, el sectarismo, el despilfarro, la descoordinación y la propaganda han sido la norma desde el principio. ¿Dónde están los grandes proyectos, reiteradamente anunciados pero nunca materializados? ¿Hay algún hospital, autovÃa o gran infraestructura que el bipartito haya iniciado y concluido en esta legislatura en Galicia? ¿Se han corregido los problemas de empleo y pérdida de población de Ferrol, Ourense y Lugo? ¿Cuántos estudios de viabilidad ha encargado la Sra. Caride para nada?
Los gobiernos de otras comunidades autónomas, da igual el color polÃtico, han construido hospitales, autovÃas, puertos y estaciones en una sola legislatura. Pero la prioridad del bipartito no ha sido resolver los problemas de Galicia; su objetivo ha sido no perder el poder aunque fuera a costa de consentirse excesos mutuamente. Y ahora que ven la posibilidad de no sumar mayorÃa, intentan disimular lo evidente estos años. ¿Alguien duda que si las encuestas les fueran más favorables ahora mismo estarÃan a la gresca? De eso sabemos mucho en Pontevedra. Durante estos años la Xunta no ha tenido un lÃder, ni un plan, ni la humildad y austeridad que requiere la función pública.







