La hipoteca de Quintana
El balance del BNG en la Xunta es peor que el del PSdeG. A estos les ha faltado gestión y firmeza, pero los nacionalistas han basado su acción en la ideologÃa. Gobernar consiste en resolver los problemas de los ciudadanos. Pero las consellerÃas nacionalistas se han dedicado más a satisfacer sus propias ideas que las necesidades de los gallegos. El amiguismo (lo dicen los sindicatos) ha inundado su gestión: concurso eólico, oposiciones y contrataciones. El gran engaño del plan sectorial de vivienda irrita, con razón, en toda Galicia.
La endogamia sigue dominando la acción del BNG, de ahà que hasta ahora nunca han alcanzado sus expectativas electorales (recordar campaña 2005). Las propuestas de Quintana, como abrir institutos Castelao en otros paÃses o la creación de un banco central gallego, no responden al interés de los gallegos y menos ahora con la crisis que tenemos encima. Al final se han dado cuenta del error y por eso estos dÃas Quintana insiste en propuestas salvadoras, como si sólo él pudiera ayudar a los parados.
Quintana domina el arte de la palabra pero hipoteca su gestión al deseo de sus correligionarios de cambiar Galicia según el paradigma nacionalista. Los gallegos reclamamos progreso y modernidad. Lo demás es querer imponer modelos que la historia se ha encargado de superar. La verdadera prioridad de Quintana es gobernar a cualquier precio. Esa es precisamente su debilidad. Si Touriño lo hubiera tenido en cuenta habrÃa reforzado su posición como Presidente. Estos dÃas vemos que Quintana, pese a las provocaciones, no quiere polemizar con Touriño. Fuera del gobierno, el BNG volverá a las andadas.








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