Cojonudo
Algunos se han sorprendido porque cuando me preguntaron por Guillerme Vázquez le definà como cojonudo y, sin embargo, en otras ocasiones le critico por su mala gestión como concejal de tráfico. En Pontevedra cada vez se circula peor y mi obligación es denunciarlo. ¿Mis crÃticas le descalifican como polÃtico? En absoluto, no trato a mis adversarios polÃticos como si fueran enemigos. Me parece un concejal razonable en un gobierno que, por cierto, es bastante sectario.
Si soy Alcalde me gustarÃa contar con la experiencia de polÃticos como Guillerme. Va siendo hora de hacer una gestión más transversal. Nosotros no vamos a cometer el error de despreciar las buenas ideas de la oposición. Incluso no descarto que si gobernamos concejales que no sean del PP, si quieren, gestionen asuntos de interés general. Pero mi opinión sobre Guillerme no cuenta nada y aunque es el candidato de la UPG (en principio la fuerza mayoritaria en el BNG) sus posibilidades son escasas.
Parece que Aymerich, un francotirador de la polÃtica, se hará con el control del BNG. En cuyo caso el futuro del Bloque puede iniciar una decadencia como le ha ocurrido a IU. Tampoco parece que la solución sea volver a Beiras, y mucho menos si como se rumorea su candidata es Teresa Táboas, incapaz de pensar más allá de ella misma. El problema es que el nacionalismo es una ideologÃa en retroceso. Sus excesos le están pasando factura, como ha dicho el ensayista Carlos GarcÃa Gual en la Semana de la FilosofÃa.







