Telmo Martin, una gestion para el cambio
Oct
15

El primer ataque

Una vez nombrado candidato a la alcaldía de Pontevedra recibí el primer ataque político mediático. La edición gallega de El País me acusó de haber recalificado unos terrenos en Portonovo para beneficiar a un socio. Una mañana de octubre del 2006, la jefa de prensa del Concello de Sanxenxo recibió la llamada de un redactor de El País anunciándole que iban a publicar una información sobre la recalificación de unos terrenos en Portonovo y me ofrecían la posibilidad de dar mi opinión. Minutos después, la jefa de prensa le devolvió la llamada para informarle que estaba en un error, ya que los terrenos a los que se refería se recalificaron en 1989, 10 años antes de que yo fuera elegido Alcalde de Sanxenxo. Y si no le creía, como llamaba desde Santiago, lo podía comprobar muy fácilmente si se dirigía a la Dirección Xeral de Urbanismo donde se lo podrían confirmar. El periodista argumentó que disponía de una escritura que confirmaba el carácter agrícola de los terrenos. Al día siguiente, El País me atribuyó una recalificación que nunca hice.

Hasta aquí los hechos; a continuación cómo se cocinan estas acusaciones mediáticas. La información llega a El País de la mano de uno de los más estrechos colaboradores de Quintana. En las semanas previas, Mosquera ya se había encargado de calentar el ambiente relacionando mi candidatura en Pontevedra con intereses inmobiliarios. El objetivo no era otro que proteger la principal alcaldía que el BNG tiene en Galicia. Por entonces, algunos medios de comunicación de Pontevedra recibieron presiones para tratarme mal, pero (y se lo agradezco mucho) no se dejaron intimidar. En cuanto a la falta de rigor de El País, a estas alturas no debe extrañar a nadie. Qué tiempos aquellos en los que era un periódico independiente, ahora sigue el principio de “no permitas que la verdad te estropee una buena noticia”. ¿Dónde está ahora el que entonces era director de la edición gallega de El País? Dirige Público, un diario conocido por su “objetividad y prestigio”.

Pero ¿y la escritura que según el periodista demostraba la calificación agrícola de los terrenos? Era de los años 50, y cualquiera, hasta el periodista más torpe, sabe que una escritura no siempre refleja la situación actual de unos terrenos. Para ello hay que consultar el registro de la propiedad y el plan general vigente. Es más, la manipulación era de tal envergadura que antes de que fueran recalificados esos terrenos en 1989 allí había una conservera, como bien saben los vecinos. Por tanto, incluso 40 años antes de que yo fuera alcalde, esos terrenos ya no eran agrícolas, pese a lo que El País sostenía.

Cuando días después pude demostrar documentalmente todo lo que aquí os cuento y mucho más, lejos de rectificar, El País y la mano que había detrás se dedicaron a cuestionar que un socio mío hubiera ganado dinero vendiendo una parte de esos terrenos 6 años después de comprarlos. Como si hubiera algo malo en ello. Y aunque lo hubiera habido, ¿tendría yo alguna responsabilidad? ¿Si mañana mi hermano, un amigo o un socio cometen un delito, soy yo también responsable? Eso tiene un nombre, totalitarismo.

Pero la historia todavía tiene un capítulo más. Aprovechando la coyuntura, unos ecologistas presentaron una denuncia diciendo que los terrenos formaban parte de un humedal y por tanto no se podían construir viviendas. El Juzgado de Cambados abrió diligencias previas y comprobó la legalidad de todo el expediente, por cierto, con informes favorables de las consellerías del bipartito. Y así acabó la historia. Una vez que el juez comprobó la legalidad nadie publicó nada. Ya no había noticia. Estoy seguro que a algunos de los que leáis este post os sorprenderá parte de lo que cuento, también yo lo estaba en su momento, pero ahora ya estoy curado de espantos.

Temas: Personal

 

Comentarios

Comentario de RAY
Fecha: 15 Octubre 2009, 10:30

Telmo, tu sabes que cuando se difama, algo queda, pues la difamacion se hace a bombo y platillos y luego si es que tienen que rectificar, lo hacen en letra pequeña y en pagina par, y la rectificacion nunca llega a todo el mundo. La pena es que lo que dices en este blog no salga en la prensa y ademàs que los jueces y los fiscales no actuaran de oficio y sancionaran a todo aquel que difama.Pero en este pais todo vale y el que estorba politicamente, hay que destruirlo.Por lo que tienes que dar mucha caña y poner a cada uno en su sitio. “TELMO ALCALDE YA”

Comentario de Sísar
Fecha: 15 Octubre 2009, 14:16

Como buen seguidor suyo ya era conocedor de estas y otras maniobras, pero está muy bien que las dé a conocer a toda la ciudadanía. La honradez, como valor, exige respeto a lo ajeno y creo que este es un síntoma más de la talla de algunos políticos.

La última que lanzó el Xornal es para cerrarles el periódico y espero entusiasmadamente su respuesta en este blog.

Comentario de Coke
Fecha: 15 Octubre 2009, 15:32

Esta es la línea a seguir. Permanecer callado podría ser entendido por la opinión pública como el que calla otorga; Antón Losada no es conocido precisamente por ser objetivo; es un señor que en la Universidad se le conoce por ensañarse con alumnos que no piensan como él.

Dios pone a cada uno en su sitio. A ti espero que te ponga en la alcaldía y el día que lo consigas habrá que hacer una revisión de las arcas municipales para ver qué empresas son las más favorecidas por el bipartito local o dónde han ido a parar muchos euros….

Comentario de dulcamara
Fecha: 15 Octubre 2009, 20:49

Supongo que vas a tener que estar preparado para lo que dirán y publicarán conforme se vaya acercando la fecha de las elecciones, tanto a título particular, como en el terreno profesional. Si ahora a falta de casi dos años ya pasa esto, mi madriña despues. Saludos.

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