Telmo Martin, una gestion para el cambio
Oct
19

La demanda

O Xornal de Galicia, el periódico del nacionalismo, ha publicado que autoricé obras irregulares a una empresa relacionada con el caso Gürtel. La información es falsa y lo sabían antes de publicarlo, pero su objetivo no es precisamente la verdad. Por ello, he interpuesto una demanda en el juzgado obligándoles a rectificar la información si no quieren que el asunto se resuelva en una querella criminal o demanda civil. A este carro se subió Teresa Casal diciendo que aparezco en el sumario del caso Gürtel. A ella le doy la oportunidad de rectificar sus declaraciones en la forma y momento que consideré mejor. Si lo hace olvidaré el tema, sino me obligará a presentar una demanda. Ella decide.

Las informaciones de O Xornal se refieren a un desarrollo urbanístico en Monte Faro, todavía sin realizar, e incluido en el PXOM de Sanxenxo. Los derechos de parte de ese desarrollo pertenecen a una empresa valenciana, sobre la que no existe imputación alguna y a la que, por cierto, también el gobierno de Touriño le adjudicó obras. Pero aunque no fuera así y se le imputara algún asunto, eso no contaminaría otras muchas actividades legales que la empresa habrá hecho por toda España. Los periódicos que practican el fascismo mediático aprovechan que sus lectores desconocen que para aprobar un PXOM o un desarrollo como el de Monte Faro, además de los trámites en el concello (informes del secretario, interventor y arquitecto), se  necesitan informes favorables de las consellerías y en algunos casos también de algún ministerio.

En Monte Faro no solo no hay ninguna ilegalidad sino que es un ejemplo de urbanismo moderno en el que se obliga a sus propietarios a hacer cesiones públicas, que ya las quisieran otros concellos. Y para que se entienda mejor, voy a comparar este desarrollo con el previsto en Tafisa. El suelo de Monte Faro abarca una superficie de 1.200.000 m², diez veces la superficie de Tafisa (120.000 m²). Las cesiones públicas que se exigen en Monte Faro son de 952.000 m², es decir el 80% de la superficie total. En Tafisa las cesiones públicas suman 63.000 m², lo que supone el 52% de la superficie. Por tanto, los vecinos de Sanxenxo se beneficiarán de un 28% más de cesiones públicas que los de Pontevedra.

La edificabilidad mide los m² que se pueden construir por cada m² de superficie. A mayor edificabilidad más viviendas y más beneficio. En Monte Faro la edificabilidad es de 0,12m²/cada m², seguramente una de las más bajas de Galicia. En Tafisa es de 1,05 m²/cada m², es decir 9 veces superior a la de Monte Faro. En resumen, las cesiones de Tafisa son muy inferiores a las de Monte Faro, pero la edificabilidad es 9 veces más alta, por lo que está claro que los niveles de exigencia en Monte Faro superan ampliamente a los de Tafisa.

Pero todavía hay 2 exigencias más en el caso del desarrollo de Sanxenxo que no existen en Pontevedra. La promotora de Monte Faro está obligada a construir y ceder un campo de golf al Concello de Sanxenxo si quiere hacer las viviendas que le corresponde. Nada que ver con la versión que ha contado O Xornal, según la cual el campo de golf era un privilegio que se le concedía a la promotora. Sanxenxo vive del turismo y en su momento encargamos una auditoría para saber cómo ampliar la temporada turística. Entre las recomendaciones de los expertos se incluía la construcción de un campo de golf y un puerto deportivo. Buscamos la manera de que ambos equipamientos no costaran dinero municipal, e incluso generaran beneficios en su explotación. En el caso del puerto deportivo es una realidad desde hace años y el campo de golf lo será cuando se desarrolle Monte Faro. Eso es gestión y lo demás son milongas. Y perdonar que lo diga yo.

La segunda exigencia a los propietarios de Monte Faro fueron 4 M€ que se utilizaron en la compra de 26.000 m² en Punta Vicaño. Un lugar privilegiado entre las villas de Sanxenxo y Portonovo que había pertenecido a unas familias acomodadas y que ahora es un parque para disfrute de los ciudadanos. A cambio de este dinero se les eximió de hacer viviendas de protección autonómica que son un poco más baratas que las viviendas libres. Acuerdo que se hizo con todos los informes favorables del secretario, el interventor y el arquitecto.

Algún día contaré las gestiones que tuve que hacer para aumentar el patrimonio de Sanxenxo sin gastar dinero. Patrimonio como el puerto deportivo, los terrenos de Punta Vicaño, el Pazo de Quintáns en Noalla, la casa señorial del médico de Portonovo, la Casa Rectoral de Adina, una Telleira que se rehabilitó como museo y 60.000 m² en Vilalonga y las viviendas que rodeaban la Casa Consistorial, lo que permitió hacer un nuevo edificio con salida a la calle principal. Todas estas gestiones, que tanto me agradecen los vecinos de Sanxenxo, son las que molestan a mis rivales políticos y es fácil imaginarse por qué. Podrán decir lo que quieran, pero los hechos son tozudos y al final se imponen. Faltaba más.