Estoy tranquilo
Con el de hoy cierro los comentarios dedicados a las acusaciones mediáticas de que he sido objeto desde que fui elegido candidato en Pontevedra. He hablado con la libertad del que está cansado de soportar difamaciones de sus rivales y sus aliados mediáticos. Me he dejado algunas cosas en el tintero porque no puedo demostrarlas o simplemente por responsabilidad. Lo que he contado no lo hice tanto para defenderme, que también, sino sobre todo para que tengáis conocimiento de cómo las gastan algunos polÃticos y medios.
Algunos de vosotros os lamentáis de que estos datos no lleguen a los medios de comunicación y del desgaste que me puedan suponer las falsas acusaciones de las que he sido objeto. Yo soy mucho más optimista que vosotros, a lo mejor es que soy muy ingenuo, pero creo que hay datos objetivos que pueden darme la razón. Por ejemplo, si los pontevedreses dieran mucha credibilidad a estas acusaciones, que empezaron antes de las pasadas municipales, difÃcilmente podrÃamos haber ganado las elecciones con la ventaja que lo hicimos (7.500 votos más que el BNG y 9.500 más que el PSOE). A los que os lamentáis de que los medios no se hagan eco de estos datos, eso no impide que lleguen a muchos pontevedreses. Los comentarios los leen bastantes más de lo que creéis. Y además cuento con que vosotros los vais a divulgar.
Soy consciente de que para ser alcalde de Pontevedra tendré que sortear muchas dificultades, incluso algún campo de minas como me dice un amigo. No es una novedad. En mi larga trayectoria como empresario y en los 10 años que llevo en polÃtica ya he tenido que superar situaciones muy complicadas. Por poner un caso, al que hacÃa referencia ayer, la compra del puerto deportivo de Sanxenxo supuso muchos meses de complicadas gestiones en los que hubo que superar las dificultades propias de una operación de estas caracterÃsticas y los inconvenientes que puso algún personaje influyente, incluido algún responsable de mi Partido. Hay periodistas, que por entonces cubrÃan Sanxenxo, que saben perfectamente de lo que hablo. Con 50 años cumplidos uno ha adquirido en la vida la suficiente fortaleza y experiencia para saber sobreponerse a lo que venga. Estoy tranquilo y seguro de mis posibilidades.







