¿Quién dice la verdad?
El presupuesto de la Xunta para Pontevedra en el 2010 se ha interpretado de manera tan diametralmente diferente por el gobierno y la oposición que los pontevedreses merecen saber la verdad. El gobierno lo calificó de “castigo y frenazo”; nosotros, muy al contrario, lo valoramos muy positivamente. Para despejar las dudas de los pontevedreses el PP ha presentado una interpelación al gobierno en el Pleno del jueves para incluir en el orden del día un debate sobre el tema, en el que el gobierno y la oposición presentemos la documentación oficial de los presupuestos de la Xunta del 2009 y 2010.
Así podremos comparar las inversiones del último presupuesto del bipartito y del primero de Feijóo. Se trata de aportar la documentación oficial del presupuesto de la Xunta. No valen, por tanto, “papeliños propagandísticos” de estos que acostumbra a sacar Mosquera y cía. Si el gobierno busca una excusa para eludir la interpelación, la comparación entre los 2 presupuestos, los pontevedreses deducirán que mintió y que el presupuesto es muy positivo para Pontevedra como dijimos nosotros, entre otros datos porque dobla las inversiones que venían siendo habituales con el bipartito.
Estamos muy sorprendidos de los repentinos cambios del gobierno. Por ejemplo, en abril de 2008 votó contra la moción del PP para separar de la ría el nudo de Mollavao. Sin embargo, el día de la visita del Conselleiro, el alcalde estaba encantado con la idea y los 4,1 M€ previstos. El lunes el gobierno no encontraba algunas partidas del presupuesto para Pontevedra, como los 3,8 M€ para VPO; sin embargo, el miércoles Casal se fotografiaba “extasiada” en el Instituto Galego da Vivenda. El gobierno llevaba meses anunciando un freno al saneamiento del rural, pero el miércoles, cuando el Conselleiro confirmó un convenio de 10 M€ (el doble que el bipartito en 4 años), ya no les quedó más remedio que aparentar que estaban encantados. Para contrarrestar, en los días posteriores, los subalternos intentaron afear la realidad con mentiras, pero era muy evidente que sangraban por la herida.




