Telmo Martin, una gestion para el cambio
Nov
12

Pero antiguos, antiguos, antiguos…

Observando la foto de la reunión que han mantenido Lores y Casal con la plataforma por la defensa de la sanidad pública me vienen a la memoria tiempos muy antiguos. Que me perdonen, pero transmiten una imagen tan antigua y utilizan una argumentación tan exageradamente irreal que difícilmente convencen a alguien. Se han reunido para instar a la movilización social por la ampliación de Montecelo. Dicen que el nuevo hospital es un señuelo para retrasar indefinidamente las obras, que costará 2.000 M€ (¡qué barbaridad! hasta la mentira tiene un límite), que tendrá solo 300 camas, que los hospitales similares están en quiebra técnica y que la financiación elegida solo la utilizan los gobiernos conservadores.

Hay que reconocerles un gran poder de fabulación. Manipulación por exageración, que se dice. Lores y Casal estarán encantados con la posibilidad de que se cumplan los pronósticos catastrofistas de la plataforma porque, en ese caso, no tendré ninguna oportunidad de ganar las elecciones en 2011. Pero, ¿y si resulta que los pronósticos no se cumplen y las obras se inician en el 2011 como está previsto? En ese caso la Xunta del bipartito quedaría con el “culo al aire” ya que no fue capaz de empezar la ampliación en 45 meses, mientras la Xunta de Feijóo iniciaría el nuevo hospital en 20 meses. ¿Y si en lugar de las 300 camas que ellos dicen resulta que el nuevo hospital tiene las 700 que comprometió la Conselleira?

Estos señores tan antiguos dicen que la fórmula de financiación elegida la utilizan solo los gobiernos conservadores. Habrá que recordarles que en el 2004 Zapatero presentó un Plan Estratégico de Infraestructuras de 20.000 M€ en el que el 40% se financiaba con recursos privados. Más cerca, el 60% de las infraestructuras adjudicadas por el bipartito han utilizado la fórmula del peaje en la sombra, como el desdoblamiento de la autovía del Salnés y la autovía del Barbanza. Esta plataforma, que supuestamente defiende la sanidad pública, es sobradamente conocida en el sector, siempre estarán en contra de la nueva Xunta y a favor de la anterior. Es legítimo, pero que tampoco pretendan pasar por imparciales, que a estas alturas todos nos conocemos.