Más gasto irregular
Se acaban los adjetivos para calificar la gestión presupuestaria de Pontevedra. El gobierno lleva al Pleno del viernes un nuevo reconocimiento extrajudicial (o gasto irregular, para que nos entendamos). En este caso se trata de varias facturas, alguna del 2007, que suman 42.000 €. Es el 6º expediente de gasto irregular que el gobierno tramita en la legislatura por lo que acumula ya 9,2 M€ gastados de esta forma. El gasto irregular no conlleva responsabilidades penales, pero sà importantes responsabilidades polÃticas, sobre todo al tratarse de una cantidad tan alta, sin precedentes en otros concellos.
TodavÃa estamos esperando alguna explicación polÃtica a lo que se ha convertido ya en una costumbre del gobierno municipal, no porque lo digamos nosotros, asà lo reflejan los informes de los servicios de intervención que acompañan cada expediente de gasto irregular. En los planes de Raimundo no está dar explicaciones, si acaso lo contrario. De las facturas del expediente de gasto irregular hay una que nos llama la atención. Una factura de 10.000 € por el alquiler de una carpa, sillas y menaje que podéis ver si pincháis aquÃ. Nos llama la atención porque si Raimundo tuviera una empresa y un proveedor suyo le presentara una factura tan genérica, sin especificar conceptos y cantidades de cada cosa, estoy seguro que no la pagarÃa; pero al tratarse de dinero público parece que todo vale y no deberÃa ser asÃ.
¿De cuantos m² era la carpa y cuál es el precio por alquilarla? ¿Cuántas sillas se alquilaron? ¿Qué tipo de menaje se utilizó? Esta es la información que debe constar en una factura rigurosa. Los detalles como éste son los que permiten enderezar la gestión económica de un Concello y en el caso de Pontevedra bien que lo necesita. Cuando accedà a la alcaldÃa de Sanxenxo descubrà un descontrol total de proveedores. Por poner algún ejemplo, recuerdo que el mismo material se compraba hasta en 6 lugares distintos y que, en el último año, el Concello habÃa gastado en reparar el camión de basura casi lo que costaba uno nuevo. El dinero, y si es público con más razón, debe gestionarse con la máxima eficacia y control. No es el caso del gobierno de Pontevedra.







