Telmo Martin, una gestion para el cambio
Ene
21

De patatas, zanahorias y huevos

Semanas atrás el gobierno se esforzó en intentar demostrar que en Pontevedra la crisis no se nota. Que la actividad económica de esta ciudad, pese a lo que siempre se ha dicho, es muy alta. Dice Mosquera que Pontevedra tiene un nivel muy alto de cotizantes a la Seguridad Social con respecto a la población. Sobre todo si, como hace él, entre los cotizantes incluye a los que trabajan en Pontevedra aunque vivan en otros concellos, pero los compara solo con la población de Pontevedra. Eso es hacer trampas.

Pero la versión más delirante nos la contó García Lores, concejal de Promoción Económica, que dijo que como el 33% de la población activa era funcionaria (dato que, por cierto, no es correcto), en cada casa hay un pensionista y además la mayoría tiene “el respaldo de la aldea con unas patatas, unas zanahorias y unos huevos…” la crisis no se nota tanto. Por favor, que alguien le explique al concejal que la realidad es un poco más compleja. Ya nos gustaría que la situación económica de Pontevedra fuera tan buena como el gobierno dice. Ahora, que estamos pasando por una profunda crisis, pero también antes, cuando España tenía el mayor nivel de crecimiento de su historia.

Que Pontevedra tiene un tejido económico débil no es una opinión del PP, es un hecho y sino que le pregunten a los sindicatos. Para que reflexione voy a recordarle al gobierno algunos datos. Según la Federación Provincial de Comercio, en el 2009 en Pontevedra se cerraron 450 negocios, mientras que se abrieron 150. Son los peores datos de los últimos 25 años. Según el Instituto Galego de Estadística, el 62% de los hogares pontevedreses tiene dificultades para llegar a final de mes. Según el INEM hay 7.200 parados en Pontevedra, el doble que 10 años antes. Hasta el año 2009 Pontevedra nunca en su historia había superado la cifra de los 5.800 parados.