Vieja política
La foto que hay más abajo, publicada por el Diario de Pontevedra, es un ejemplo de la “vieja política” que Pontevedra debería superar. En ella vemos a Teresa Casal, Margarita Castejón, 4 técnicos y 2 operarios con una perforadora. La foto ilustra una información sobre el inicio de las obras de soterramiento de la línea de alta tensión en Monte Porreiro. Proyecto que se inicia ahora, después de muchas denuncias del PP y de la asociación de vecinos de Monte Porreiro; pero si se hubiera cumplido el convenio que se firmó en 2007 ya tendría que estar concluido.
Casal, en lugar de reconocer el retraso, pedir disculpas por ello y asumir las críticas -plenamente justificadas- de la asociación de vecinos, se ha dedicado a atacar a su portavoz acusándole de ponerse medallas. Un espectáculo lamentable. Hay que distinguir al político que hace una visita justificada a una obra, del político que artificialmente convoca a los medios para hacerse una foto con el único objetivo de darse autobombo mediático. Y más cuando el político quiere hacerse la foto con un proyecto que se inicia con 2 años de retraso.
De haberse hecho alguna foto, Casal debería haber posado de rodillas (metafóricamente hablando) para pedir disculpas a los vecinos de Monte Porreiro. Posar el primer día, delante de un par de operarios que están perforando el asfalto en una obra de más de 1 M€ roza el ridículo. 2 políticos y 4 técnicos presenciando el levantamiento del asfalto demuestran una gran dosis de ansiedad y oportunismo político. Bien distinto sería visitar el soterramiento cuando está más avanzado y, por tanto, la obra tiene más entidad e interés y además se habría diluido en gran parte el malestar vecinal. Pero para que fuera así, Pontevedra debería tener un gobierno de gestión y no uno dividido en el que cada parte compite por sacarse la mejor foto.





