Éxtasis en Mendizorroza
El domingo estuve en Vitoria, en el estadio de Mendizorroza, disfrutando del partidazo del Pontevedra que le permite jugar los play off de ascenso. Fue un partido vibrante en el que nuestro equipo demostró una gran madurez, especialmente en la segunda parte. Cuando todo apuntaba a un asedio del Alavés, que perdÃa desde el minuto 15 de la primera parte gracias a un remate de Iban Espadas, el Pontevedra supo serenar su juego e incluso dispuso de las mejores ocasiones para aumentar su ventaja de la mano de Iván Carril.
Ha sido una experiencia inolvidable que compartà con los cientos de pontevedreses que se desplazaron hasta Vitoria. Si el Pontevedra juega con la serenidad que demostró en Mendizorroza, y estoy seguro que lo va a hacer, no tendrá mayores dificultades para superar la fase de ascenso. Jugar en Segunda A es importante para el equipo de fútbol, pero también para la ciudad, porque nos promociona y sirve para atraer visitantes. A largo plazo el Pontevedra deberÃa tener las máximas aspiraciones, que pasan por volver a la Primera División, para que el Pontevedra y Pasarón suenen con fuerza en las emisoras de radio y tv.
Pero para que eso pueda ocurrir, antes de crecer como equipo de fútbol tenemos que hacerlo como concello. Y cuando digo crecer, no me refiero tanto al tamaño como a progresar en el sentido de ofrecer más oportunidades en términos económicos y de innovación, y también superar los problemas de movilidad, acceso y la carencia de una red de transporte público. En las 30 horas que pasé en Vitoria observé las virtudes de una ciudad, que ya conocÃa, pero que no para de evolucionar y sorprenderme cada vez que la visito. Mañana entraré en más detalles.







