Vitoria
Lo primero que llama la atención en Vitoria es lo limpia y organizada que está la ciudad. Se nota desde el primer momento. Supongo que asà lo percibieron también los más 1.000 pontevedreses que se desplazaron a Vitoria para ver al Pontevedra. Una ciudad de 240.000 habitantes, que no es muy grande en población, pero es magnÃfica en cualidades. Por ejemplo, destaca, y mucho, su red de transporte y aparcamientos públicos. Ambas están pensadas para complementarse y facilitar la movilidad del residente, pero sobre todo de los vitorianos que viven en el rural o en los municipios limÃtrofes.
La polÃtica de transporte y movilidad es sorprendente: incluye metro ligero, autobuses limpios y cursos para la conducción eficiente desde el punto de vista energético y de la movilidad. Vitoria dispone de grandes avenidas, en algunos casos de hasta 100 m de ancho. Bien harÃa Lores en mandar a Mosquera unos dÃas a Vitoria para que su mente se abriera a la modernidad y asà se decida a incluir amplias avenidas en el nuevo PXOM. Llaman la atención iniciativas como poner el precio del mobiliario en los espacios públicos para que los ciudadanos valoren lo que cuestan las cosas y se esfuercen en cuidarlas. O colocar cinco luminarias distintas en una calle para que sean los propios ciudadanos los que opinen y decidan la que finalmente se colocará.
Vitoria tiene una Agencia Municipal de la Innovación que fomenta la mejora de su tejido económico, desde el comercio más tradicional hasta las empresas más tecnológicas. Van a aprovechar la llegada del AVE para soterrar 7 km de vÃas de ferrocarril. Un proyecto que supone una inversión de 476 M€, de los cuales 142 los pone Fomento, 117 el Gobierno Vasco, 50 la Diputación, 67 el Concello y 100 se generan de las plusvalÃas de los terrenos que ocupan las vÃas. Metro ligero, grandes avenidas, innovación y soterramiento de vÃas son las propuestas que el PP viene haciendo en Pontevedra desde hace 3 años. Parece que vamos en la buena dirección.







