Empresa municipal 2
Como decía ayer, Nauta Sanxenxo invirtió 6 M€ en la compra de la concesión del puerto deportivo. Entonces las instalaciones eran solo una pequeña parte de lo que son hoy. Había pantalanes, el edificio de capitanía y la estructura del edificio anexo. El resto era una amplia explanada de tierra que se utilizaba de aparcamiento. Una vez comprada la concesión se encargó el diseño de lo que hoy es el puerto deportivo. Diseño que debía reunir una condición básica, crear unas instalaciones abiertas con amplios espacios públicos y un parking para paliar la escasez de aparcamiento.
Cuando se iniciaba la construcción, Sanxenxo fue elegido sede de la Volvo Ocean Race. Una gran oportunidad de promocionarse. Por tanto, al reto de construir el puerto, se sumaba hacerlo en tiempo record, porque la llegada de turistas obliga a suspender las obras entre junio y septiembre. Lo primero fue el parking de 400 plazas que se construyó en 44 días, trabajando las 24 horas en 3 turnos de 8 horas. Nunca se había hecho en Galicia una obra así en tan poco tiempo. Evidentemente quedaron detalles sin hacer, pero eso no impidió que durante el verano del 2004 el parking funcionara con normalidad. En octubre se reanudaron las obras del resto del puerto, que concluyeron en junio del 2005, cuando llegaron los equipos de la Volvo Ocean Race.
Las obras costaron 12 M€ que junto con los 6 M€ de la compra de la concesión hace un total de 18 M€. Cantidad que se recuperó prácticamente en los 3 primeros años con la venta de locales comerciales, amarres y plazas de aparcamiento. Pero, además, el parking y los pantalanes generan un beneficio anual de 800.000 € para las arcas municipales. Más allá de las instalaciones náuticas y los locales comerciales, Sanxenxo ganó 40.000 m² de espacios peatonales, entre los que destaca una gran plaza de 14.000 m², un paseo marítimo de 800 metros y un parking de 400 plazas.
En conclusión, una empresa municipal permite alcanzar 2 objetivos. El primero, realizar infraestructuras con una eficacia muy superior a lo habitual en una administración. Y, segundo, obtener ingresos de mercado, que por un lado permiten recuperar la inversión y por otro generan ingresos extra para las arcas municipales. Imaginemos que el parking de Plaza España, que generará a la empresa que lo construye (en los 50 años de concesión) un beneficio 10 veces superior a la cantidad invertida, lo hiciera una empresa municipal. Entonces sería el Concello el que obtendría el beneficio que va a obtener la empresa.




